Una de las aplicaciones de la termografía infraroja con más impacto en los medios, después de la particular visión de predator, fue su utilización para detectar la fiebre alta en pasajeros de los aeropuertos.
El Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS) conocido también como gripe aviar es una enfermedad infecciosa y mortal identificada oficialmente por primera vez en 2003. Entre otros síntomas, el SARS se caracteriza por con una fiebre superior a 38ºC.
La facilidad que demostró el SARS para propagarse a través de las fronteras provocó que en algunas areas de tránsito de pasajeros, especialmente aeropuertos, se montasen cámaras termográficas para detectar anomalías en la temperatura corporal de los viajeros.
Desde el punto de vista clínico, el diagnóstico del SARS mediante termografía no es preciso, sin embargo, un vistazo a un termograma humano permite detectar anomalías en la temperatura corporal (como fiebre alta) evitando el contacto directo con los posibles afectados.

Termograma humano con temperatura ormal